15 manualidades con piñas para Navidad: ideas fáciles y bonitas para decorar tu casa
Las piñas son el material navideño más barato y bonito que existe: las encuentras en cualquier parque o monte, y con un poco de pintura, cinta y cola se convierten en adornos de revista. Además, son una manualidad perfecta para hacer en familia.
Hemos reunido 15 manualidades con piñas para Navidad fáciles de hacer, con materiales que ya tienes en casa. Elige tus favoritas, guarda este artículo y ponte manos a la obra este fin de semana.
1. Árbol de Navidad en miniatura con piñas blancas

Pinta varias piñas con pintura acrílica blanca y, cuando se sequen, espolvorea purpurina dorada con un poco de cola. Colócalas en una base de corcho o madera formando un cono y tendrás un arbolito que parece de tienda de decoración.
Queda precioso en la mesa del salón junto a una taza de chocolate caliente o sobre la estantería con las fotos de la familia. Es una manualidad rápida que puedes hacer en una tarde con los niños y que, además, casi no cuesta nada.
2. Corona de piñas para la puerta de casa

Reúne piñas de distintos tamaños, ramitas de pino y cuerda de yute. Pégalas con pistola de silicona sobre un aro de cartón o de mimbre y termina con un lazo rojo grande que dé el toque navideño.
Es perfecta para recibir a las visitas desde el rellano o el recibidor. Si la cuelgas en una puerta de madera, el contraste de colores queda muy cálido y tradicional, ideal para casas de pueblo y pisos de toda la vida.
3. Cuenco de cerámica lleno de piñas doradas

A veces la idea más sencilla es la que mejor funciona. Rocía las piñas con spray dorado o pinta solo las puntas y llena con ellas un cuenco bonito, preferiblemente de cerámica de color.
Colócalo sobre un tapete de ganchillo en la mesa camilla o en el centro del salón. Aporta textura, brillo y un aire hogareño sin necesidad de montar nada complicado.
4. Piñas nevadas con pintura blanca

Moja un pincel casi seco en pintura blanca y toca solo las puntas de las escamas para conseguir ese efecto de nieve recién caída. Cuanto menos pintura, más natural parece el resultado.
Preséntalas sobre una bandeja de madera junto a polvorones y mantecados, o cerca de la chimenea si tienes una. Es una decoración muy de invierno que huele a Navidad de casa de campo.
5. Piñas colgadas en el árbol de Navidad

Ata un lazo de cinta roja o dorada en la base de cada piña y cuélgalas entre las ramas del árbol. Puedes mezclar piñas naturales con otras pintadas para que haya más variedad.
Son un adorno natural y muy barato que combina con casi cualquier estilo. Si tu árbol es de los clásicos con bolas rojas y doradas, quedarán todavía mejor.
6. Centro de mesa con piñas y velas

Sobre una bandeja o un plato llano, coloca tres velas rojas gruesas, rodéalas de piñas y completa con ramas de pino y unas bayas. Elige velas de distintas alturas para dar volumen.
Funciona genial sobre un hule de cuadros o un mantel sencillo en la cocina o el comedor. Recuerda no dejar las velas encendidas sin vigilancia y, si hay niños, cámbialas por velas LED.
7. Búhos hechos con piñas

Pega dos ojos de botón sobre fieltro blanco, añade un pico pequeño de fieltro naranja y unas alitas marrones en los laterales de la piña. En media hora tendrás un búho muy tierno.
Es una manualidad ideal para hacer con niños: pocas piezas, materiales que ya tienes y un resultado que les encanta. Una familia de búhos sobre la mesa del salón alegra cualquier rincón.
8. Guirnalda de piñas y bayas para la repisa

Ensarta piñas pequeñas con alambre fino, alternándolas con bayas rojas artificiales y ramitas de pino. Deja un trozo de alambre en cada extremo para poder colgarla fácilmente.
Colócala sobre una repisa, una librería o el aparador, entre libros y marcos de fotos. Aporta ese aire natural y acogedor que tanto gusta en las casas de estas fechas.
9. Renos con piñas y palitos

Usa una piña como cuerpo, dos palitos como cuernos, ojos móviles y un pompón rojo como nariz. Una gota de pegamento fuerte en cada pieza es suficiente para que aguanten.
Es una actividad perfecta para una tarde con los abuelos y los nietos alrededor de la mesa del comedor. Cada reno saldrá distinto, y eso es justo lo que les da su encanto.
10. Piñas pintadas con acuarela

Pinta cada piña de un color: rojo, verde, dorado o burdeos. La acuarela deja transparencias bonitas que permiten ver la textura natural de la piña por debajo.
Guárdalas en una cesta de mimbre y déjalas en el pasillo, junto a la entrada o cerca del radiador. Son un detalle de color rápido y económico que cambia la atmósfera de cualquier rincón.
11. Papá Noel hecho con una piña

Pinta la parte superior de la piña de rojo, añade una barba de algodón y un gorrito de fieltro. Dos puntitos negros hacen de ojos y una bolita rosa será la nariz.
Colócalo en el alféizar de la ventana, junto a unas luces de Navidad, para que se vea desde la calle. Es una decoración simpática que gusta a mayores y pequeños.
12. Piña convertida en portavelas

Elige una piña grande y estable, haz un hueco en la parte superior y coloca una vela pequeña. Acompáñala con ramitas de romero o pino alrededor para darle aroma.
Queda muy elegante sobre un aparador de madera oscura con un mantel de ganchillo. Para mayor seguridad, usa velas LED si hay niños o mascotas en casa.
13. Frasco de cristal con piñas y nieve

Mete piñas en un frasco grande y pega copos de nieve de sal con un poco de cola transparente. Añade una tira de luces LED cálidas para que brille por dentro.
Déjalo sobre la encimera de la cocina o en la mesa auxiliar del salón. Es un adorno luminoso que se hace en pocos minutos y se puede reutilizar cada año.
14. Etiquetas y marcapáginas con mini piñas

Ata una piña pequeña con cordel a un trozo de cartulina kraft y escribe el nombre de cada persona. Servirán como etiqueta de regalo y, después, como recuerdo.
Los paquetes envueltos en papel kraft con una piña quedan muy bonitos y personales. Es un detalle barato que da un acabado muy especial a tus regalos.
15. Belén en miniatura con piñas

Monta un mini belén con musgo, figuritas de barro y pequeñas piñas que hagan de árboles. Un poco de serrín o harina crea el efecto de camino.
Es una tradición muy nuestra que se puede reinterpretar con materiales naturales. Colócalo en una mesa baja del salón y deja que los niños participen añadiendo figuras.
Antes de empezar, seca las piñas unos minutos en el horno a baja temperatura para eliminar insectos y hacer que se abran. Si quieres un acabado más profesional, elige una paleta de dos o tres colores y repítela en todos los adornos.
¿Con cuál de estas manualidades con piñas vas a empezar? Cuéntanoslo en los comentarios y guarda este artículo en Pinterest para tenerlo a mano.
