4 trucos de limpieza para desinfectar la escoba, la fregona, la bayeta y la esponja

En la casa, el proceso de limpieza no termina en los muebles, el piso o los vidrios. También es necesario desinfectar a fondo las herramientas que utilizamos para ello. Desde la fregona hasta el trapo: de esta manera, evitarás más suciedad y bacterias.

Para higienizar el hogar, se utilizan diferentes utensilios de limpieza: estropajos, paños, bayetas y escobas. Lamentablemente, todos acumulan bacterias y residuos que, si no se limpian, se van distribuyendo por las superficies del hogar.

Por ello, cada uno necesita su propia limpieza con cierta regularidad. Así, te podrás asegurar de estar limpiando tu casa correctamente. De nada sirve esforzarte por tener cada ambiente limpio, ordenado y desinfectado, si utilizas materiales llenos de suciedad.

Índice

Trucos de limpieza para desinfectar los utensilios de limpieza

1. Cómo limpiar la escoba de barrer

Hazte con un peine de cerdas gruesas o un cepillo viejo; te servirá para retirar la suciedad acumulada entre las cerdas del cepillo de barrer. Después, prepara un recipiente grande con agua tibia y un chorreón de detergente. Sumerge la escoba y deja en remojo durante unos 20 minutos. Para terminar, aclara con agua y deja secar al aire libre y boca abajo, así no se deformarán las cerdas.

2. Para limpiar la fregona

Al menos una vez cada tres semanas, se debe hacer una limpieza de la fregona. Tan solo tienes que llenar el cubo con agua tibia y un detergente quita grasas, como el lavavajillas. Deja en remojo durante media hora y escurre bien la fregona. Vuelve a poner en agua limpia, y remoja la fregona varias veces para eliminar la suciedad y el jabón.

3. Las esponjas y estropajos

Los estropajos acumulan restos de comida que pueden dar lugar a bacterias peligrosas para la salud. Límpialas muy bien después de fregar, ponlas en remojo con agua caliente, bicarbonato y vinagre blanco de limpieza. Quedarán limpias y desinfectadas.

4. Cómo limpiar las bayetas y los trapos

Prepara un barreño con agua tibia, una taza de bicarbonato, otra de vinagre blanco de limpieza y el zumo de un limón. Deja en remojo durante 30 minutos; pasado ese tiempo, frota bien cada bayeta, aclara con agua limpia y deja secar al aire libre. También podrías meterlas en la lavadora, aunque no es recomendable que mezcles los trapos de limpieza con la ropa, por lo que sería un gasto energético y económico innecesario.

Si tomas por costumbre desinfectar tus herramientas de limpieza después de cada uso, las mantendrás como nuevas de una forma mucho más sencilla. Acumular suciedad no solo sirve para que ésta se distribuya por toda la casa; también para complicar la tarea de limpieza y desinfección posterior. 

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