¡Adiós a la ropa percudida! 15 Trucos infalibles para lavar como un PRO
Sabemos que la lavandería puede ser una tarea tediosa, ¡pero no tiene por qué serlo! Con los trucos adecuados, lavar la ropa se convertirá en algo mucho más sencillo y gratificante. ¿Estás lista para transformar tu rutina de lavado y ver resultados espectaculares? ¡Prepárate para decirle adiós a esas manchas imposibles y a la ropa que pierde su color!
En este post, compartiremos contigo 15 trucos para lavar la ropa que te harán sentir como una experta. Desde soluciones caseras para blanquear hasta consejos para cuidar tejidos delicados, te daremos todos los secretos para que tu ropa luzca siempre como nueva. ¡Vamos a ello!
1. Separa la ropa correctamente: El primer paso esencial

El secreto de una colada exitosa empieza con una buena separación. No solo se trata de blancos y colores, sino también de texturas y niveles de suciedad. Separa la ropa blanca, la de color claro, la de color oscuro y la ropa delicada o muy sucia. Esto evitará la transferencia de colores y protegerá tus prendas.
Por ejemplo, la ropa de cama blanca debe ir por separado de las toallas de color oscuro, incluso si ambas son de algodón, para evitar pelusas indeseadas.
2. Vinagre Blanco: Tu aliado contra los malos olores y para suavizar

El vinagre blanco es un héroe anónimo en la lavandería. Añade media taza de vinagre blanco destilado en el compartimento del suavizante de tu lavadora.
No solo actuará como un excelente suavizante natural, dejando la ropa increíblemente suave, sino que también eliminará cualquier rastro de mal olor, especialmente en toallas o ropa de deporte. ¡Y no te preocupes, el olor a vinagre desaparecerá por completo durante el enjuague!
3. Bicarbonato de Sodio: El blanqueador natural que necesitas

Para potenciar la limpieza y blanquear la ropa sin usar químicos agresivos, el bicarbonato de sodio es tu mejor opción. Agrega media taza de bicarbonato de sodio directamente en el tambor de la lavadora junto con tu detergente habitual.
Ayudará a eliminar las manchas persistentes, a blanquear los blancos y a refrescar las prendas. Es especialmente efectivo para ropa de bebé y prendas que necesitan un extra de higiene.
4. Limón: El truco para blanquear prendas amarillentas

Si tus prendas blancas han adquirido un tono amarillento, el limón es un potente blanqueador natural. Exprime el jugo de uno o dos limones y añádelo a la lavadora junto con el detergente en el ciclo de lavado.
Para un efecto más intenso, puedes poner a remojo las prendas amarillentas en agua caliente con rodajas de limón durante unas horas antes de lavarlas. ¡Verás cómo recuperan su blancura original!
5. Sal para fijar los colores y evitar el desteñido

La sal es un truco antiguo pero muy eficaz para evitar que la ropa de color destiña y para fijar los colores nuevos. Para prendas de colores vivos que laves por primera vez, añade media taza de sal gruesa al ciclo de lavado.
Ayudará a sellar los pigmentos en las fibras de la tela, manteniendo los colores vibrantes por más tiempo y evitando que tiñan otras prendas. Es un paso pequeño con grandes resultados.
6. Toallitas húmedas: ¡Atrapa los pelos y pelusas!

Si tienes mascotas o simplemente mucha ropa que suelta pelusas, este truco te encantará. Coloca una o dos toallitas húmedas (sin fragancia y sin alcohol) junto con la ropa en la lavadora antes de iniciar el ciclo.
Durante el lavado, las toallitas actuarán como imanes, atrayendo y atrapando los pelos y las pelusas que se desprenden de la ropa. Al final del ciclo, simplemente desecha las toallitas cargadas de pelusas. ¡Funciona de maravilla!
7. Lava la ropa interior en bolsas de malla

Para proteger tus prendas delicadas, especialmente la ropa interior como sujetadores y braguitas de encaje, utiliza bolsas de malla para lavar. Estas bolsas evitan que los aros se deformen, que los tirantes se enreden y que las prendas se enganchen o dañen con otras piezas de ropa o con el tambor de la lavadora. Cierra bien la bolsa y métela en la lavadora con el resto de la colada delicada. ¡Prolongarás la vida útil de tu lencería favorita!
8. Voltea la ropa oscura y con estampados

Un truco sencillo pero efectivo para mantener los colores oscuros vibrantes y proteger los estampados, logotipos y adornos de tu ropa es voltearla del revés antes de lavarla.
Esto minimiza el roce directo con otras prendas y con el tambor de la lavadora, lo que reduce el desgaste del color y evita que los estampados se agrieten o despeguen. ¡Tu ropa favorita te lo agradecerá!
9. No sobrecargues la lavadora

Aunque sea tentador meter toda la ropa en una sola tanda, sobrecargar la lavadora es un error común que reduce la eficacia del lavado. Cuando la lavadora está demasiado llena, la ropa no tiene suficiente espacio para moverse libremente, lo que impide que el detergente se distribuya de manera uniforme y que las prendas se limpien adecuadamente.
Deja siempre un espacio equivalente a una mano en la parte superior del tambor. Así, tu ropa quedará impecable y tu lavadora funcionará mejor.
10. Trata las manchas antes de lavar

Ignorar una mancha y meter la prenda directamente en la lavadora es una receta para el desastre. Tratar las manchas antes del lavado es crucial para eliminarlas por completo.
Aplica un quitamanchas específico o una solución casera (como una pasta de bicarbonato y agua para manchas de grasa, o vinagre para manchas de desodorante) directamente sobre la mancha, frótala suavemente y deja actuar durante unos minutos antes de meter la prenda en la lavadora. ¡La pre-eliminación es la clave!
11. Usa agua fría para la mayoría de las prendas

A menos que la ropa esté extremadamente sucia o necesite ser desinfectada (como toallas de cocina o ropa de enfermo), opta por lavar con agua fría.
El agua fría no solo es más ecológica y ayuda a ahorrar energía, sino que también es más suave con los tejidos y los colores, evitando que la ropa encoja o destiña. Es ideal para la mayoría de las prendas de uso diario, manteniendo su forma y color por más tiempo.
12. Cierra las cremalleras y abrocha los botones

Antes de meter la ropa en la lavadora, tómate un momento para cerrar todas las cremalleras y abrochar los botones de jeans, chaquetas y camisas. Las cremalleras abiertas pueden engancharse y dañar otras prendas o el tambor de la lavadora.
Los botones desabrochados, por otro lado, pueden hacer que las prendas se deformen o se rasguen. Este pequeño gesto de preparación protegerá tu ropa y tu electrodoméstico.
13. Secado adecuado: ¡Tan importante como el lavado!

El secado es la continuación del lavado y es igual de importante para el cuidado de tu ropa. Evita el secado excesivo en secadora, ya que puede encoger las prendas y dañar las fibras.
Siempre que sea posible, opta por secar al aire libre, especialmente la ropa delicada o con estampados. Si usas secadora, selecciona la temperatura más baja y retira la ropa tan pronto como esté seca para evitar arrugas y reducir el planchado. Las prendas delicadas, mejor sobre una superficie plana.
14. Limpia tu lavadora regularmente

Sí, tu lavadora también necesita un lavado. Con el tiempo, se acumulan residuos de detergente, suavizante, suciedad y moho, lo que puede provocar malos olores en la ropa y reducir la eficiencia de la máquina.
Cada uno o dos meses, ejecuta un ciclo de lavado en caliente con la lavadora vacía, añadiendo dos tazas de vinagre blanco en el tambor y media taza de bicarbonato de sodio en el compartimento del detergente. También limpia la junta de goma de la puerta con un paño húmedo. ¡Una lavadora limpia significa ropa más limpia!
15. Cuidado con los tejidos delicados: ¡Lavar a mano es el rey!

Para prendas realmente delicadas como seda, lana o encaje fino, el lavado a mano sigue siendo la mejor opción. Llena un lavabo con agua fría o tibia, añade un detergente suave específico para prendas delicadas y sumerge la prenda.
Agita suavemente durante unos minutos, luego enjuaga bien bajo el grifo sin escurrir. Para secar, presiona suavemente para eliminar el exceso de agua y colócala sobre una toalla limpia y seca, enrollándola para absorber más humedad. Luego, déjala secar plana sobre otra toalla o en una percha adecuada (si el tejido lo permite), lejos de la luz solar directa.
